Grupo de Estudio de Filosofía

29 de Diciembre de 2010

¿Cuáles son las bases filosóficas de la terapia gestáltica? ¿Cómo y cuanto las conozco? ¿Cómo reconozco su presencia en mi ser y hacer terapéutico? ¿Cómo sustento y re-creo mi práctica sobre estos cimientos teóricos? Estas y otras cuestiones animaron la propuesta el grupo de estudio que coordina el Lic. Marchesino, desde el mes de septiembre de este año.

La terapia gestáltica surge como una ruptura y un intento de superación de lo que hasta ese entonces habían sido los abordajes clínicos fuertemente marcados por el psicoanálisis freudiano. Pero, tanto la ruptura, como la original creación de los fundadores de la terapia gestáltica no habrían sido posible sin la audacia teórica de los mismos, como así tampoco sin la lectura y apropiación que realizaron de la fenomenología y el existencialismo, dos corrientes filosóficas que buscaban en su tiempo superar los límites de la filosofía heredada. En el grupo de estudio nos proponemos volver a andar esos caminos y hacer nuestra propia lectura. Se trata de una invitación a mirar la terapia gestáltica profundizando en la comprensión de las bases filosóficas que la sustentan; y de este modo resignificar la práctica clínica y abrir nuestra mirada hacia nuevos horizontes. Por otro lado, este grupo es también un intento de recuperar la dimensión práctica del filosofar, un convite a  internarse en una filosofía que comprometa la totalidad de nuestro ser.

Con este objetivo compartido, nos reunimos en torno a una lectura consciente, y una discusión amena y minuciosa a la vez de algunos capítulos del libro Fenomenología y Terapia Gestalt[1], por considerar que él mismo nos ofrece una excelente oportunidad de comprender el recorrido teórico/práctico de la TG, y de este modo lograr comprender en profundidad el sentido de las bases fenomenológicas de la misma.

El grupo retomará sus actividades luego del receso estival con la lectura de lo que resta del libro mencionado y la incorporación de otros autores tales como Delacroix, Lichtenberg y Robine entre otros.

Coordina: Cesar Marchesino

Lic. y doctorando en Filosofía de la UNC. Investigador del CIFFYH-UNC. Docente colaborador del IGEC. Docente de Posgrado de la UNC, Niveles Medio y Terciario. Entre sus temáticas de investigación confluyen: Subjetividad, Política, Epistemología de las Ciencias Sociales, Problemáticas Socio-ambientales, entre otras.


[1] Müller-Granzotto, M., J., y Müller-Granzotto, R., L., Fenomenomelogía y Terapia Gestalt, Cuatro Vientos, Santiago de Chile, 2009.

Participación en Jornada con Jean-Marie Delacroix

29 de Diciembre de 2010

En julio  vivimos la grata experiencia de encontrarnos colegas de nuestra institución  con organizadores y participantes del A.G.B.A (Asociación Gestáltica de Bs. As.),  para compartir la ponencia del prestigioso terapeuta francés “Jean-Marie Delacroix”.

El mismo es psicólogo clínico, psicoterapéuta, y se ha dedicado durante más de diez años a formar psicoterapeutas gestálticos.

Durante su disertación “Conciencia y Presencia en el Proceso Terapéutico” experimentamos tomar de la basta experiencia de vida  y como terapeuta de Delacroix en el encuentro con el otro, siendo animados a vivenciar en pequeños grupos lo que nos transmitía.  Como resultado de ello quedamos comprometidos en el deseo continuar  compartiendo futuros espacios de aprendizaje .

Posgrado para Psicoterapeutas Gestálticos -Convivencia 2010

29 de Diciembre de 2010

En noviembre se realizó el trabajo final de psogrado para psicoterapeutas gestálticos, una convivencia donde nos reunimos 100 personas en Casa Serrana, Huerta Grande. Este espacio además de posibilitar la experiencia y la práctica de un trabajo grupal y de cierre en el proceso de formación de nuestros alumnos es una posibilidad de encuentro para la comunidad gestáltica de Córdoba.

Disfrutamos de dos días hermosos, reencontrandonos con nuestros ritos, como comienzo y cierre de nuestros procesos vitales, acompañados por la música de tambores y  el contacto con la naturaleza y el espítritu de celebración que siempre está presente.

Felicitamos a nuestros egresados por la labor cumplida y les agradecemos su alegría y creatividad.

Libros recomendados

29 de Diciembre de 2010

ENCUENTRO CON LA  PSICOTERAPIA

De  Jean –Marie Delacroix

Una visión antropológica de la relación  y el sentido de la enfermedad en la paradoja de la vida.

En el Congreso de Gestalt  tuvimos el placer de disfrutar de Jean Marie Delacroix  y luego en este año en la jornada en Bs as y el Encuentro en Catamarca nos encontramos nuevamente .  En el  2008  Editorial Cuatro Vientos, nos acerca a los hispano parlantes, la traducción  su  nuevo libro  ,cuyo título original en francés es : La Troisième Histoire.

Un libro que suma y profundiza.

Sin dejar atrás los hallazgos de los predecesores de la psicología y la psicoterapia, profundiza en la raíz fenomenológica de la Gestalt de un modo ameno y personalizado, ya que no deja nunca de incluirse con sus experiencias con sigo mismo y con  los otros.

Con verdadera mirada holística  nos recuerda y se ocupa  del  segundo plano, cultural e irracional que subyace a la emergencia de cualquier figura, cuidándonos a los terapeutas de no quedarnos atrapados en la rigidez de una figura –fondo individual, separada del entorno y contexto social, religioso, cultural.

Me resulta fascinante cuando habla del maravillarse, en el curso de la relación terapéutica,   en el desarrollo de lo que él llama “la tercera historia “, la que va desarrollándose ahí  entre paciente y terapeuta ,con la historia y la presencia de ambos como una co-creación.

Trasmite en sus palabras “la fuerza y la belleza incluso la elegancia del proceso terapéutico”, incluyendo en él, la magia del alrededor del campo que penetra en el entre.

Trabaja sobre los sueños en  los grupos, el si mismo del grupo, y nos acerca sus experiencias  y su comprensión de los síntomas y la enfermedad.

Este es un libro impregnado de humanidad  y comprensión de totalidad que  los terapeutas, en especial los que hacen Gestalt, no pueden dejar de leer.

Lic. Myriam Ruiz de Bornancini

Este libro puede consultarse en la Biblioteca del Instituto Gestáltico

CONSULTORIO SOCIAL Y DE EXTENSIÓN COMUNITARIA

29 de Diciembre de 2010

Desde el consultorio social y de extensión comunitaria queremos contarles que en el año 2010: hemos realizado: las “Jornadas de talleres Gestálticos”, con un arancel accesible a la comunidad cordobesa.

-“Autoestima, la satisfacción de ser tu mismo”

-Moviéndome, moviéndonos, del Tu-yo al nosotros”

-Mi Miedo: ¿mi enemigo o mi aliado?

y un Taller vivencial gratuito, en el Hospital de Niños, para los profesionales, que allí se desempeñan .Queremos recordarte también, que desde aquí, te ofrecemos un servicio que brinda ATENCIÓN PSICOTERAPÉUTICA con honorarios reducidos a personas, que debido a

dificultades económicas no pueden acceder a los beneficios de una atención psicológica adecuada.

Este equipo está conformado por profesionales: psicólogos y médicos,

egresados del Instituto Gestáltico de Córdoba y es de EXTENSIÓN A LA COMUNIDAD : ya que se realizan trabajos con grupos, en diferentes instituciones y/o comunidades, que soliciten trabajar con una problemática particular.

Seminario de clinica de gays y lesbianas “Teoria y clinica Gestáltica en pacientes gays”

29 de Diciembre de 2010

El viernes 3 de septiembre se realizó el seminario sobre Teoria y Clinica Gestáltica en pacientes gays, coordinado por el Lic. Guillermo Leone, Psicólogo clínico; post graduado en Psicología Gestalt (AGBA), Constelaciones Familiares (Centro Bert Hellinger de Buenos Aires), colega que vive en Bs As con amplia experiencia en Psicoterapia Individual y grupal; pareja y familia, así como también en Psicología Organizacional, Constelaciones Familiares; Gays y Lesbianas.

El seminario contó con la asistencia de más de 50 colegas de la ciudad y la provincia de Córdoba. Esta gran convocatoria y la participacion entusiasta de todos los allí presentes fueron unos de los logros alcanzados en este año.

Dado el interés suscitado por la temática y con el propósito de continuar profundizando nuestros conocimientos Guillermo Leone nos proporcionó el siguiente artículo para publicar en nuestro boletín.

Homosexualidad, vergüenza y riesgo.

Antes de abordar el tema, quisiera abordar algunos conceptos que se prestan a diversas interpretaciones. Entiendo por homosexualidad: una conducta que consiste en tener relaciones sexuales con alguien del mismo sexo. Tratándose sólo de una conducta, entre las numerosas que un individuo puede ejercer, ésta no define a la totalidad de la persona, ni da cuenta de su identidad o de sus afectos. Homosexual sería entonces aquella persona que tiene conductas predominantemente homosexuales; y, en el caso de que esta persona comience a configurar la percepción de sí misma y su proyecto de vida en torno de esta conducta y sea capaz de
trascender la esfera conductual-sexual incorporando la dimensión emocional-afectiva, entonces hablamos de ser gay o de ser lesbiana, y esto sí conlleva una identidad.

Un particular campo individuo-ambiente

Desde pequeños recibimos información que va conformando nuestro sistema de creencias, nuestros valores, la forma en que interpretamos el mundo que nos rodea y también cómo nos percibimos y cómo nos significamos y/o valoramos a nosotros mismos. Aprendemos que
algunas conductas se consideran “buenas” (aceptables para la sociedad) y otras “malas” (rechazables). Toda sociedad instrumenta sistemas de disuasión para evitar que hagamos lo que considera “malo”. Estos sistemas disuasivos pueden ser de dos tipos: externos o internos. Como sistemas externos están las leyes, los castigos como la agresión, la discriminación, restricciones de diversa índole y otras formas de violencia y/o sanción social. Los sistemas internos (de autorestricción) son, por excelencia, laculpa y la vergüenza. Estos últimos requieren para su puesta a punto que el medio –la sociedad– le “inocule” tempranamente al sujeto algunas creencias y/o ideologías que habrán de operar como antagonizadores internos de deseos que los orienten hacia objetivos socialmente rechazados.
La vergüenza, al decir de Robert G. Lee, opera en el ámbito relacional como un regulador de las interacciones sociales. En este sentido disuade a las personas de accionar de modo que perjudiquen sus inserciones sociales, dicho de otro modo: para evitar aquello que pudiera
provocar rechazo. Lee concluye, siguiendo algunos postulados de Tomkins sobre la vergüenza que: (en su variante del pudor) es una fuerza retractora natural, cuya función es la protección; retrae para preservar algunas áreas como la amistad, el amor, el sexo, la espiritualidad, proveyendo una

pantalla protectora para el permanente proceso de integración de la personalidad (Schneider 1987). En este sentido, como bien dice Lee: “La naturaleza de la vergüenza es la de esconderse”.

Esta misma vergüenza que intenta preservar las zonas más sensibles de la vida afectiva se presenta en personas homosexuales como dificultad para dar a conocer la propia orientación sexual o cuando es descubierta o expuesta por fuerza dicha condición sexual. Por ende la

vergüenza, en un principio al servicio de la preservación de los vínculos, los socava cuando es llevada al extremo, creando un circuito nocivo: Vergüenza–>aislamiento como protección –> pérdida de soporte externo –>incremento de la vergüenza por falta de soporte –>Mayor aislamiento–>vuelve a inicio…

Nuestra cultura califica a la homosexualidad como defecto, alteración, enfermedad, perversión, etc. y en consecuencia quien es homosexual siente el impulso de retraerse para ocultar ese aspecto de su ser con un doble propósito: preservar su propia integridad (aún hay países en los que se trata de un delito castigado incluso con la muerte) y para preservar los lazos sociales que proveen el soporte externo necesario para la experiencia vital. Sin embargo es imposible ocultarse de sí mismo. La orientación de la percepción de todo organismo puede ser hacia adentro

(hacia sí mismo), hacia afuera (ambiente), o en la zona de frontera donde se despliega el contacto; y en este sentido no importa cuál sea la orientación, siempre se encontrará con una oposición o rechazo: la homofobia internalizada, la homofobia externa, o la concurrencia de ambas.

Por definición, homofobia es el rechazo de los sentimientos y conductas homosexuales que se expresa a través de sentimientos negativos, actitudes y conductas dirigidos en contra de las personas homosexuales (Weinberg, 1972; De Cecco, 1984).

El campo en el que desarrolla su experiencia una persona homosexual, al ser comparado con la experiencia heterosexual, presenta riesgos y recursos claramente diferenciados para uno y otro, los cuales no enumeraré ahora, pero baste pensar en las leyes (reflejo de los valores de una cultura) que consideran este tipo de unión. En síntesis, el soporte ofrecido por el ambiente es mucho menor para una persona homosexual. Esto repercute de manera decisiva en el desarrollo y afirmación de una identidad positiva o concepto positivo de sí mismo, y consecuentemente en

su grado de bienestar. La homosexualidad es usualmente combatida y en el mejor de los

casos es tolerada, pero difícilmente escucharemos que sea apoyada, respetada o reivindicada, salvo que se trate de personas homosexuales. La discriminación, el rechazo, la marginación, la invisibilización y otras formas de violencia dan cuenta, junto con la vergüenza, de que la sociedad

persiste en disuadir al homosexual de aceptar sus sentimientos y de actuar en concordancia con los mismos. Todo esto puede llegar a provocar estados disociativos –eventualmente graves– a causa de la ruptura entre el sentir y el actuar o, dicho de otro modo, tener que vivir una vida pública diferente de la privada. Otra posibilidad es que la prohibición de actuar de acuerdo con los

sentimientos sea leída como instar a NO SER. Los adolescentes gays y lesbianas, según estudios realizados en Canadá, Australia, Francia y E.E.U.U.1 están desde seis y hasta catorce veces más expuestos a intentar el suicidio que los adolescentes heterosexuales. Siguiendo el patrón de

“mejor muerto que homosexual” alrededor de la mitad de los jóvenes que intenta el suicidio suele hacerlo por motivos relacionados con su sexualidad. En las consultas de adolescentes y jóvenes homosexuales se presentan sensaciones de inadecuación, de falta de sentido, confusión en la identidad de género; pánico frente al posible rechazo, miedo a la anormalidad, soledad, y otras que evidencian falta de apoyo externo o temor a dicha falta. Las estadísticas suelen englobar estos casos bajo el diagnóstico de “depresión” y en consecuencia encubren los verdaderos móviles que llevan a estos adolescentes a la búsqueda de la muerte. Hay profesionales cuya dificultad para aceptar a un ser humano que siente diferente de ellos, sumada a su propia inseguridad los lleva a tomar como único parámetro válido la propia sexualidad. En consecuencia descuidan, o sin quererlo, maltratan a estos jóvenes instándolos a hacer modificaciones en su orientación sexual, las que sólo son posibles en un nivel conscientevolitivo (conductas, comportamiento) y no en el nivel emocional-afectivo (sentimientos). Estos jóvenes, deseosos de ser aceptados, ciertamente

harán su mejor esfuerzo por ello. Sin embargo, intentar cambiar la orientación sexual de alguien resulta finalmente una forma más de discriminación, con consecuencias que pueden ir desde un aumento en los sentimientos de vergüenza, inadecuación y fracaso, hasta estados disociativos eventualmente severos como paranoias, situaciones de riesgo y descuido y/o auto agresión, automutilación. Es muy alto el riesgo a que se encuentran expuestos los adolescentes signados tempranamente como blanco de agresiones en la escuela, en sus barrios o en su propia casa;

faltos del apoyo con que otros adolescentes cuentan y sometidos a una cuota adicional de stress que muchas veces los excede. La mayor parte de ellos no ha tenido acceso a información adecuada sobre su propia sexualidad y han sido expuestos a situaciones embarazosas, bromas,

abusos diversos o chistes degradantes. Los adolescentes homosexuales presentan una estadística de haber padecido algún tipo de abuso infantil (psicológico, físico o sexual) mucho más alta que sus contrapartes heterosexuales. Muchos jóvenes homosexuales que crecen en ambientes

homofóbicos y padecen el efecto traumático de escuchar cotidianamente frases despectivas respecto de su propia sexualidad, suelen ver el suicidio o el abuso de sustancias como una salida posible a ese dolor, y se encuentran mucho más predispuestos a trastornos mentales que quienes

crecen en un ambiente que les da soporte y que los contiene. Las opciones que se presentan a una persona homosexual son dos: o niega parte de su ser (sabemos que quien desoiga su propio deseo

no tendrá chance alguna de sentirse pleno y encontrar felicidad); o enfrenta la vergüenza de ser quien es y la consecuente amenaza de exilio. Asimismo, por este camino la vergüenza y la homofobia internalizada pueden llevarlo al propio descuido (autoagresión, sexo desprotegido, etc.) e incluso a la muerte. Rechazar lo que alguien siente a fin de ser aceptado lo condenará a vivir una mentira en la que quizás, si eventualmente llegara a formar una familia, involucraría a otras personas en su mentira acarreando mayor culpa y dolor también a otros. La respuesta que muchos suelen dar a este panorama es impostar un personaje para el afuera y vivir a escondidas su verdadero ser; con lo que esto representa en cuanto al stress de mantener oculta la verdad y de

sostener la mentira perdiendo posibilidades de compartir lo más significativo que ofrece la vida: el amor, los sentimientos, etc. con sus allegados. Sus vínculos y el sostén que estos proporcionen serán limitados ya que una parte importante de su vida estará escondida. El desafío, para alguien homosexual que desee advenir persona y apropiarse como tal de su derecho a la felicidad, será desarrollar resiliencia (capacidad para salir fortalecido de eventos traumáticos) frente a las

diversas formas de rechazo y/o de maltrato; y junto con esto deberá atravesar su propia vergüenza. Esto sólo se consigue transitando un complejo proceso de reatribuciones al que denominamos “coming out” o “salir del armario”. Será ésta una condición sine qua non para quien desee trascender el mero acto sexual y desarrollar una “identidad positiva” que integre su deseo y sus afectos adecuando a ellos su accionar; es decir hacerse responsable de lo que siente inaugurando así la posibilidad de dignificar sus sentimientos, su posibilidad de ser feliz y nada menos que su ser persona (y ya no objeto).

Dice Perls: “No soy responsable de lo que siento, sí lo soy de lo que hago con ello…” Muchas personas hablan de “elección homosexual”. La homosexualidad no es en modo alguno una elección, no podemos elegir lo que sentimos. ¿En algún momento de la vida nos hemos planteado si elegir como pareja un hombre o una mujer? Simplemente el propio deseo emerge como figura generalmente clara y tomamos cuenta de éste o lo ignoramos.

¿Quién sería tan torpe para elegir algo que sabe, a priori, que ha de acarrear rechazo, desagrado, temor, pena, odio, maltrato, prejuicios… en resumidas cuentas: una masiva pérdida de apoyo externo?

Para concluir citaré al Dr. R. Duranti (NX, Dossier 2003): “Aquellos que no pueden ver su sexualidad positivamente y viven su homosexualidad como algo clandestino, quedan confinados al sexo marginal que no tiene nada que ver con practicar sexo en un cine porno, un sauna o un baño público, sino con la imposibilidad de optar. Deben buscar sexo donde puedan sostener ese lugar anónimo que los reduce a ser objetos del deseo ajeno, que les cierra la opción de cuidarse. Y este cuidado no empieza por usar preservativo, sino mucho antes, con la adquisición de una identidad sexual que los ubique en el lugar de sujetos (…).”

El deseo no dejará de existir, y quien lo experimente no dejará de ser quien es. Lo que puede ocurrir es que se confine o niegue ese deseo, nno sólo perdiendo la posibilidad de hallar satisfacción y condenándose a ser una persona frustrada e incompleta, sino también perdiendo su posibilidad de pararse ante sí mismo con un sentido de dignidad, de integridad y de respeto por quien verdaderamente es.

Lic. Guillermo Leone – Enfoque Gestáltico – Primavera 2004

BIBLIOGRAFÍA

R. Lee & G. Wheeler, The Voice of Shame, Jossey-Bash Publishers, San Francisco 1996.

Gordon Wheeler, Beyond Individualism, Ed. Jossey Bash, 2000.

Perls Fritz, Enfoque Gestaltico y Testimonios de terapia , Ed. Cuatro Vientos, 1986.

Kornblit, Ana Lía y M. Pecheny, Gays y lesbianas , Ed. La colmena, 1998.

Butler, Judith, El género en Disputa, Ed. Paidós, 2001.

Sonia Soriano Rubio, Cómo se vive la homosexualidad y el lesbianismo, Ed. Amarú,

Salamanca, 1999.

Eribon, Didier, Una Moral de lo minoritario, Ed. Anagrama, 2004.

Eribon, Didier, Reflexiones sobre la cuestión gay, Ed. Anagrama, 2001.

Robine J. M., Contacto y relación en psicoterapia, Ed. Cuatro vientos, 1999.

Gershen Kaufman, Lev Raphael, “Coming Out of Shame: Transforming Gay and Lesbian Lives”

(Paperback).

Marc E. Vargo “Acts of Disclosure: The Coming-Out Process of Contemporary Gay Men”,

(Paperback – May 1998).

Posgrado Universidad Nacional de Córdoba

29 de Diciembre de 2010

Nuestra Universidad Nacional de Córdoba  es la mas alta casa de estudios, en la misma se alberga nuestra facultad de Psicología con una rica diversidad de modelos de pensamientos, modos profesionales, experiencias personales y técnicas terapéuticas tan opuestas como en algún punto complementarias, para quien desee tomarlas se fundirán en el aprendizaje en un futuro profesional.-

El enriquecimiento maravilloso de tomar contacto con todas las líneas y estrategias terapéuticas, creemos que le da al futuro psicólogo la posibilidad de elegir, flexibilizarse, de afianzarse y no encerrarse en un solo modo de mirar permitiéndose  conocer cada uno de los modos psicoterapéuticos formándose en la diversidad, no alejándose de la realidad social de hoy.-

La propuesta de la Gestalt terapia para el abordaje de la neurosis, para enfermedades psicosomáticas ha demostrado, un inmenso valor.-

Esta propuesta nace a partir del psicoanálisis rompiendo con su epistemología, creando un nuevo fundamento, y un sistema único de abordaje basado en la fenomenología, como método y en la filosofía existencial como consecuencia de ser un humano.-

En palabras de Fritz Perls no es solo un abordaje psicoterapéutico si no también una forma de vida.-

Pensamos que como primera institución formadora en Gestalt,

El Instituto Gestáltico de Córdoba tenía que estar presente colaborando a enriquecer las ofertas de postgrado de nuestra facultad.-

Así fue que este año elegimos y nos comprometimos a dictar  el primer “Curso de Postgrado de Gestalt “Nuevo Paradigma” en la facultad de Psicología.

El mismo contó con un plantel de docentes invitados, entre psicólogos, médicos y filósofos con trayectoria docente yclínica en el ejercicio de la Gestalt.Nuestra satisfacción es muy grande con la sensación de la tarea completa y queríamos compartirla con ustedes.

Muchas gracias a todos los docentes y ayudantes que hicieron posible este curso y a los alumnos por brindarse con el ímpetu al nuevo aprendizaje del nuevo paradigma.-

Lic. Myriam Ruiz de Bornancini, Docente titular

Lic. Fernando Toledo y Lic. Paola D. Bornancini Docentes de prácticos

Lic. Serra Florencia Ayudante

Compartimos con ustedes uno de los comentarios que una alumna realizo como cierre del posgrado:

Hola, querida gente!

Puedo resumir la experiencia del postgrado en un encuentro conmigo misma, con mis partes ocultas, postergadas u olvidadas, detrás de capas de máscaras y roles (fortalecidos durante años) estaban mi ser y mi esencia esperando…,esperando ser tenidos en cuenta, esperando ser descubiertos y rescatados.

Dos sentimientos prevalecen en mí estos días: agradecimiento y completud y por debajo de éstos siento una emocionada ternura que lo abarca todo

ah! y también resonancia con todos y cada uno de uds; otra vez, gracias a los profes y al grupo x haber compartido esta experiencia

besos, Liliana Ternengo

Homenaje a Raúl García

24 de Marzo de 2010

El primer numero de nuestro boletín esta dedicado a Raúl García, colega, maestro, amigo entrañable que hace un año despedimos.

Raúl…

Raúl, fue uno de los primeros profesores de nuestra escuela de Postgrado en Gestalt, que empezó a usar entre los alumnos la comunicación en red, para entrega y corrección de trabajos.
Así que nada más indicado, que dedicar este Boletín Cibernético a él, que se ocupó de insistir y perseguir a los que remoloneaban para usar esta nueva herramienta, que él estaba descubriendo como tan operativa.
Cuando se convencía que algo valía la pena, podía ser porfiado e   insistente, entusiasmando a otro para que lo hiciera.

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Me enseñaste

24 de Marzo de 2010

Me enseñaste la tenacidad, que pelea y la estructura que contiene, la exposición que ayuda y la desintegración que une. Que el caos va al orden y que la vida y la muerte continúan en vida.

Me enseñaste a no creer en todas las palabras que decías si no a construir mis propios modelos de pensamientos, por más que según mi parte exigente no hacia más que criticarlos, vos los tomabas.

Me enseñaste a que las “cosas” que a veces decimos en el pasado no coinciden en el presente, y que eso no es sinónimo de incoherencia o de estar “despegado” si no por el contrario sinónimo de cambio, flexibilidad y la posibilidad de reconstruirse.

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Don Raúl: “la cálida presencia”

24 de Marzo de 2010

Me siento a escribir, escribo y borro, vuelvo a escribir y vuelvo a borrar, no puedo continuar y me interrumpo ¿Qué me pasa, que estoy sintiendo?
Me doy cuenta del dolor y la angustia que me causa la muerte de Raúl, lo siento en mi pecho y me invade la garganta, entonces agradezco la oportunidad que me brinda esta narrativa, en percatarme que esta despedida me duele mas de lo que creía.
Desde mi pena le escribo a este terapeuta que tuve, Mi autentico Virgilio, aquel que humildemente se ofreció a acompañarme a atravesar mi propio purgatorio.

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